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[ Volver ]El exfutbolista mediático Raúl Ruiz rinde homenaje al fútbol modesto en su libro 'Las temporadas de mi vida'
09/09/2025 - Xavier Rosell / NoticiasClave.net

Pocos futbolistas han tenido un recorrido mediático tan interesante como el que ha vivido Raúl Ruiz Benito en el programa de Movistar+ 'El día después', junto al añorado Michael Robinson —fallecido hace 5 años—, donde, con su cercanía y don de gentes, ha mostrado la parte más anecdótica y humana del mundo del fútbol, desde sus reportajes en África, donde el fútbol pedestre no es una metáfora, a sus visitas a cualquier campo de tierra de la España profunda, anteponiendo la ilusión y la solidaridad a los avatares del fútbol profesional.
Sin embargo, el libro de Raúl Ruiz —su debut en estas lides— no atañe a sus vivencias en los medios de comunicación —actualmente colabora en la SER—, sino a su trayectoria personal en el ámbito del fútbol modesto —el que ha vivido más años—, y lo hace con esta publicación de ribetes autobiográficos, 'Las temporadas de mi vida' (Aguilar, 2025), que tuvo su primera presentación en Madrid con Alfredo Relaño, presidente de honor del diario As, y el exfutbolista y entrenador Bernd Schuster, ejerciendo de maestros de ceremonias. Tras la buena acogida del libro, se espera que pueda haber nuevas presentaciones, dado que Raúl Ruiz tiene la virtud de caer bien a todo el mundo y, sin duda, va a ser recibido con cariño en cualquier ciudad española.
De actor a futbolista
El libro arranca a principios de los 70, en el logroñés barrio de Yagüe, donde Raúl vivió intensamente su infancia y primera juventud. El hecho de nacer y vivir en un barrio humilde marcó el devenir de un niño que siempre quiso jugar al fútbol, pero que en un periodo de su vida se decantó por el teatro. Ocurrió en 1976, en su adolescencia, cuando un grupo de teatro amateur, con el que colaboraba, le propuso interpretar el papel de flautista en la versión castellana de la obra musical de Jordi Teixidor 'El retaule del flautista'. Aceptó e, inusitadamente, la obra cosechó un gran éxito y giró por escenarios de fuera de la Rioja, como Zaragoza, Vitoria, Ibiza o el Corral de Comedias de Almagro. Pero el gusanillo del fútbol no se le iba de la cabeza y, tras pasar por las categorías inferiores del equipo de su barrio, el Yagüe FC, fichó en 1979 por el Logroñés juvenil. Ahí cambió su vida, pues por fin vestía la camiseta del equipo de sus amores. Pero no fue un camino fácil. Durante su itinerante trayectoria futbolística (además del Logroñes, jugó en el Melilla, Lugo, Palencia, Benidorm, Girona, Burgos y Numancia) tuvo que enfrentarse a situaciones rocambolescas e impagos por parte de los equipos, lo que le obligó a realizar labores paralelas tan insólitas como pintar figuritas, recibir cuadros como pago o tener que rellenar centenares de quinielas a su casero para poder sobrevivir.
Campos infames eternamente encharcados y llenos de barro, aficiones a cara de perro, entrenadores sargentos —algunos incluso con grado militar—, presidentes pintorescos y un peregrinaje de club en club en busca del sueño de la Primera División —que brevemente llegó—, son algunos de los peajes que ha tenido que pagar Raúl Ruiz hasta su máximo reconocimiento como futbolista, cuya rúbrica llegó en la temporada 1995-96 con la eliminatoria de cuartos de final de la Copa del Rey que, defendiendo la camiseta del Numancia, disputó contra el Barça de Cruyff.
Cambiar el fútbol por la tele
Aquella temporada, el Numancia, entrenado por Lotina, jugaba en Segunda División B. Nadie esperaba nada de la Copa del Rey, pero las ilusiones se fueron acrecentando cuando, tras eliminar al modesto San Sebastián de los Reyes, al equipo soriano le tocó como rival la Real Sociedad, y eliminó a los vascos tras una interminable tanda de penaltis. Pero lo bueno vino en las eliminatorias siguientes, cuando se cargó a otros dos primeras, el Rácing de Santander y el Sporting de Gijón. Estaban en cuartos de final, y solo podía tocarles un grande, que fue el FC Barcelona. Aquel suceso tuvo una gran repercusión mediática, y el Numancia se convirtió en el equipo de moda. Muchos medios se acercaron a Soria, y repararon en la simpatía y jovialidad de Raúl Ruiz, que a esas alturas ya era uno de los veteranos del equipo, y fue el encargado de mostrar las vetustas instalaciones de Los Pajaritos a las cámaras de Canal+, enviadas por un Michael Robinson que ya había colgado las botas y despuntaba como comunicador en 'El día después' y las retransmisiones futbolísticas junto a Carlos Martínez. Tanto gustó el reportaje a Robinson —no así al consistorio soriano, que se quejó de esa mala publicidad del campo municipal— que instó a Raúl a llevar una cámara encima para grabar la experiencia de jugar contra el Barça. Ahí debutó como reportero… y se quedó. Canal+ dispuso de esas imágenes exclusivas e interinas, donde se mostraba la emoción previa de los jugadores numantinos en su desplazamiento a Barcelona. En el encuentro de ida el Numancia había logrado la gesta de empatar a dos goles, y para la vuelta el Barça no se fiaba. Así que alineó a su dream team, pero aún asi no pudo evitar que el Numancia, ante 70.000 aficionados boquiabiertos, se adelantara en el marcador en el minuto 5. Durante 20 minutos el equipo de Soria ganó en el Camp Nou, pero los goles de Kodro, Óscar y Nadal frustraron el sueño de los visitantes. Perdieron por 3-1, pero cayeron con la cabeza muy alta. El pitido final marcó también un fin de ciclo para Raúl. Ya no hubo más “temporadas de mi vida”, al menos en lo futbolístico. Empezaban otras temporadas, pero televisivas y radiofónicas. Y ahí sigue.




