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[ Volver ]An Danzza publica 'Encantadas', un álbum que canta a las hadas de la Península Ibérica
25/03/2025 - Jordi Rueda / NoticiasClave.net

El trío de folc y músicas del mundo An Danzza, fundado 20 años atrás por el compositor Andrés Campuzano e integrado actualmente por la cantante Haydee Mariñoso, desde 2015, y por el violinista Roberto Rodriguez, desde febrero de 2024, acaba de publicar su décimo álbum 'Encantadas', con canciones inspiradas en leyendas y personajes femeninos de la mitología popular de la Península Ibérica.
Estas hadas que reviven en el repertorio de An Danzza tienen sus orígenes en Guadalajara, Madrid, Asturias, Galicia, Cantabria, Cataluña, Extremadura, Murcia, Euskadi y Portugal. El trío, radicado en Madrid, aporta piezas propias, como 'La encantá', que evoca sus orígenes murcianos.
'Encantadas' es un sugestivo ejercicio de memoria mágica que se expresa en refinadas intrumentaciones de aire medieval, perfectamente asequibles a los oídos actuales, y nos canta con la bella voz solista y el estilo fantasy folk que manifiesta el trío, curiosas leyendas del país.
La grabación se acompaña de unos textos de los que ofrecemos un extracto:
1. La encantada de Usanos (leyenda de Guadalajara)
En Usanos, Guadalajara, cuentan que en los días de San Juan es posible ver la figura de una mujer en el Cerro del Castillejo, donde vive en una cueva junto a un arroyo. Suele peinar sus largos cabellos con un peine de oro y con la otra mano sostiene una daga. La dama está atrapada en ese lugar y ansía que otra persona ocupe su lugar. Aunque hay varias versiones de la historia, la más extendida explica que ella da a elegir a los transeúntes entre tres objetos: un peine, un espejo y una daga. Si la persona escoge los dos primeros inevitablemente cae en el hechizo, ocupando el lugar de la encantada, mientras que si se elige la daga obliga a la dama a permanecer atada a ese lugar un año más.
2. Xana (leyenda de Asturias)
Las xanas son criaturas de la mitología asturleonesa conectadas con la naturaleza. Generalmente benévolas y protegen el bosque que las rodea. Esta es la historia de la conocida como Xana Carissia, que algunos sitúan en Asturias y otros en León con algunas variaciones: se cuenta que el imperio romano envió al general Tito Carissio para someter de una vez a celtíberos y astures. En Asturias, a orillas del río Narcea, en una zona geográficamente complicada, donde a los romanos se les dificultaba el paso, el general decidió acampar y planear su estrategia. Mientras daba un pequeño paseo para despejarse vio a lo lejos a una mujer bellísima peinando sus largos cabellos dorados con un peine de oro.
3. Alojas (leyenda de Cataluña)
En la mitología catalana las alojas son unas criaturas con forma de mujer que viven en las profundidades de los lagos, aunque les gusta salir en las noches de luna llena a danzar y cantar con sus compañeras. Tienen miles de años, siempre parecen jóvenes y lucen en la frente una brillante estrella. Este tema está inspirado en la leyenda del lago de Banyoles, un lugar lleno de misterios en el que se asegura que viven estas alojas en un castillo de cristal en el fondo de sus aguas. Se cuenta que es mejor no pasar por la zona en las noches de luna llena, porque un encuentro con estas criaturas puede resultar mortal.
4. Moura (leyenda de Galicia)
La mitología gallega y portuguesa está plagada de historias de mouras, unos seres femeninos que permanecen atados a ciertos lugares guardando tesoros o simplemente esperando que alguien las libere y puedan marchar en libertad. Nuestra moura corresponde a la moura del Castro de Negros (Pontevedra). Se trata de una joven que vive en la profundidad de una montaña que por el día toma forma humana y por la noche se transforma en una peligrosa sierpe. La única forma de liberarla es que un joven valiente acuda la Noche de San Juan a la cumbre del castro —donde llega la moura en forma de serpiente— y este tome con sus labios un clavel de la boca de la sierpe mientras esta se le enrosca por el cuerpo.
5. La encantá (leyenda de Murcia)
Murcia está repleta de relatos sobre moras encantás y esta es una de las más conocidas. La mora de la Piná er Tizón cuenta la historia de Pepurro, un joven que caminaba a los pies del castillo de la Alameda (El Palmar) una calurosa mañana de verano cuando de repente se encontró una fuente en mitad de la nada con una anciana custodiándola. Pepurro, sediento, intentó beber agua, pero la anciana se lo impidió y le dijo que solo le dejaría beber de su fuente si, a cambio, él le daba un beso en los labios. Pepurro, asqueado, se negó y se marchó. Sin embargo, esa misma historia se repitió día tras día hasta que él accedió a besar la vieja —algunos relatos aseguran que accedió porque ese día estaba muy borracho— Cual no fue su sorpresa cuando, al besarla, ella se transformó en una joven y bellísima mora que le ofreció un gran tesoro y la promesa de que se casaría con él.
6. Las hadas del Hayedo de Montejo (leyenda de Madrid)
Este hayedo de increíble belleza oculta una curiosa leyenda: se dice que parte de su fauna y flora son en realidad personas que han sido transformadas en animales, piedras y plantas por los habitantes de ese lugar, unas hadas protectoras de la naturaleza que aún viven en su espesura. Si oyes risas, susurros o ves destellos xtraños mientras caminas por el hayedo... no te detengas, son las hadas del hayedo intentando atraerte a su guarida...
7. Fecha os olhos (‘Cierra los ojos’, leyenda de Portugal)
Esta leyenda cuenta la historia de la moura del camino de Ovelha do Carreiro, junto a la aldea de Zebreira (Portugal) Dicen que todos los Jueves de Ascensión esta criatura coloca su fabuloso tesoro al sol y después se sienta a peinar sus largos cabellos oscuros mientras espera que alguien se acerque. Se dice que aquel que vea su tesoro se hechizará al instante, quedando encantado en el lugar de la moura. Ese día nadie se atreve a caminar por ese lugar.
8. Cantamora (leyenda de Extremadura)
En Usagre se cuenta que en la fuente de la Luná cada noche de San Blas entona sus tristes melodías la Cantamora, una mujer mitad humana, mitad pez, que en su día fue simplemente una joven enamorada. En torno al siglo XIII ella era la hija del alcaide árabe y solo se le permitía salir de los muros de la alcazaba una vez al mes, para ir a la fuente de la Luná a recoger agua. En una de estas ocasiones coincidió con un cristiano del que se enamoró perdidamente. Desde ese momento, contaba las horas para volver a verle y cada vez que se acercaba la fecha el humor le cambiaba, se arreglaba, cantaba y se la veía tan feliz que su padre comenzó a sospechar. Ordenó seguirla y cuando le contaron lo que estaba pasando montó en cólera y ordenó matar al joven cristiano. Esa misma noche le quitaron la vida y la luna le contó a la mora lo que le había pasado a su amado.
9. Dama de Anboto (Euskadi)
En la cima del monte Anboto, entre Vizcaya y Álava, se oculta una cueva de difícil acceso donde habita la diosa Mari, una figura ancestral de la mitología vasca, ligada a la naturaleza y a todos los elementos que la componen. Es la personificación de la madre tierra, regula el clima y castiga la mentira. Es importante saber que, si acudes a su cueva a hablar con ella, debes salir de la misma forma en la que has entrado y jamás debes sentarte en su presencia, ni siquiera si ella te lo pide.
10. Anjanas (leyenda de Cantabria)
A las orillas del río Asón, en Cantabria, se ubica la historia de dos hermanas anjanas: estos seres son espíritus elementales de la naturaleza en la mitología cántabra, son bellas, con aspecto juvenil y protegen los maravillosos bosques que habitan, pudiendo incluso comunicarse con animales y plantas. Estas dos hermanas vivían juntas en una cueva, una tenía el cabello dorado y la otra plateado, pero mientras que la primera era amable con todos, la segunda era traviesa y traía de cabeza a los habitantes del pueblo cercano, a los que siempre estaba gastando bromas pesadas. Cansada de las muchas quejas por el comportamiento de su hermana, la anjana del cabello dorado decidió darle una lección, así que una noche recitó un sortilegió que la trasladó y sumergió bajo las rocas en el naciente del río. Su larga cabellera de plata quedó flotando en el aire, formando la espectacular cascada de Cailagua. Pasado un tiempo, cuando pensó que ya habría escarmentado, quiso liberar a su hermana, pero no pudo, porque había olvidado las palabras mágicas.
11. EncantHadas
El disco se cierra con un resumen melancólico del sentir que se repite en las leyendas de muchas de las encantadas de la Península Ibérica: a menudo son seres desdichados, atrapados hasta la eternidad en un bucle sin fin que les ata a determinados lugares, con la vana esperanza de que algún día su situación cambiará y podrán conseguir su libertad. Pero ese día nunca llega y año tras año permanecen alimentando las leyendas, ocultas al ojo mortal, que solo puede entreverlas en determinados momentos si se alinean las circunstancias adecuadas.




