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Un espléndido concierto de salsa y boleros de Diego 'el Cigala' cerró Tempo Latino 2017

04/08/2017 - Jordi Rueda/NoticiasClave.net

Un espléndido concierto de salsa y boleros de Diego ‘el Cigala’ cerró Tempo Latino 2017Diego 'el Cigala' y el director de la Cali Big Band, José Aguirre en Tempo Latino. En el banner de portada, Richard Bona. Fotos: © Xavier Rosell.

En la madrugada del 31 de julio concluyó brillantemente la vigésimo cuarta edición del festival Tempo Latino, celebrada en Vic-Fezensac, Gers, Francia, dejando atrás cuatro días de intensas veladas musicales rematadas, esa última noche, por una soberbia actuación de Diego el Cigala.

Ahora, los cerca de 60.000 asistentes que cada año acuden al mejor festival de música latina y afroantillana de Europa y, para muchos, del mundo, ya han anotado que los días 26, 27, 28 y 29 de julio de 2018, Tempo Latino celebrará sus bodas de plata.

En la reciente edición, coincidente con el Año de Colombia en Francia, tuvo especial protagonismo ese país sudamericano, quizá el que mejor ha resistido y resiste los embates de la salsa monga y la música latina comercial.

En el acto de la inauguración oficial, así como en la presentación del festival al público desde su escenario principal, el de Las Arenas, antes de los conciertos de las agrupaciones colombianas Puerto Candelaria y La 33, el presidente de la Asociación Tempo Latino, Eric Duffau, tuvo unas sentidas palabras de recuerdo al desaparecido periodista, DJ, radiofonista y programador musical bogotano y afincado en Barcelona, Enrique Romero 'el Molestoso’, bien conocido en Vic-Fezensac por su contribución a Tempo Latino desde 1996. En 1999 fue proclamado Latino Mayor, o padrino, del festival.

En Las Arenas, Duffau cedió la palabra a la compañera de vida de Enrique, Isabel Llano, quien señaló que en Tempo “le recordaremos bailando”, y a José Arteaga, que trazó una emocionante semblanza del que fue su colega en Radio Gladys Palmera durante bastantes años, hasta que falleció en noviembre pasado.

Inmediatamente actuaron Puerto Candelaria, con una aportación final de Bambarabanda, y, tras la media parte, La 33, formidable orquesta de Bogotá que ofreció una vibrante lección de salsa brava, entusiasmando al respetable que llenaba la plaza hasta la bandera.

Inmediatamente, en el recinto de La Conga, la carpa donde se rematan las noches, miles de bailadores se compasaron al ritmo de Papa Orbe y los Turpiales Sabaneros, con un repertorio netamente colombiano.

En La Conga, en esas sesiones after, pincharon relevantes DJ como Mabê la Yubana y Jacoviche, que alternaron con orquestas como la parisina Setenta.  En el agradable rincón de Cap Tempo, con un bar de champaña y vinos trabajando sin pausa y en tempo presto, tocaron formaciones como The Bongo Hop feat Pao Barreto, Son del Salón o  Los Cigarrillos en el Shtruddel.

RICHARD BONA Y EL CIGALA, ESTELARES

Los conciertos del viernes en Las Arenas fueron muy satisfactorios. La veterana cantante de Trinidad y Tobago, Calypso Rose, desplegó una amplia paleta de colores musicales de las antillas anglohablantes que llenó de felicidad a los asistentes. Después, el camerunés Richard Bona, acompañado de Mandekan Cubano, grupo en el que brilló con luz propia el pianista Osmany Paredes, fascinó al público, aunque produjo una cierta decepción al negarse a realizar más de un bis. Su actuación quedó algo corta.

El sábado 29 hubo un homenaje latino a Michael Jackson, Unity by Tony Succar, que llevó un público bastante heterogéneo a Las Arenas de Vic. Succar es un timbalero rotundo que se ha rodeado de excelentes músicos para un show al que le conviene un poco más de rodaje. No obstante, el público, que tenía muchas ganas de pasarlo bien, le dio su aprobado sin reticencias.

La última velada, la que se cerró en la madrugada del lunes, fue una espléndida muestra de oficio y de excelencia musical. En la primera parte, la Orkesta Mendoza, de Arizona, Estados Unidos, entusiasmo a todos con sus mambos, cumbias y canciones del repertorio mexicano y fronterizo más sabroso. Magníficos músicos, mantuvieron la intensidad de su espectáculo bailable de principio a fin.

Finalmente, el plato fuerte del festival: Diego el Cigala, acompañado por la formidable Cali Big Band de José Aguirre y el pianista barcelonés Jaume Jumitus Calabuig.

El Cigala ofreció dos impagables horas de 'Indestructible' salsa y emocionantes boleros. En la segunda parte, acompañado únicamente por el piano fascinante de Jumitus, lució estilo y encandiló a un público que fue capaz de resistir el agua y los truenos de una inoportuna tormenta por seguir la actuación.

Diego recibió de manos de Eric Duffau el Bastón Benny Moré, realizado según la tradición gascona y que el festival reserva a los grandes. Después fue obsequiado con una botella de armañac, al igual que Jumitus y el director de la orquesta, José Aguirre.

Cuando, tras el conciertazo, el presidente de Tempo Latino, salió a despedir a los asistentes “hasta el próximo año”, se percibía claramente que la intensa tormenta caída no había sido nada frente a la tremenda sabiduría musical y la energía desplegadas en el escenario.

 
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