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La directora de Pirineos Sur, Begoña Puértolas, comenta la historia y la actualidad del festival

08/07/2019 - NoticiasClave.net

La directora de Pirineos Sur, Begoña Puértolas, comenta la historia y la actualidad del festivalToquinho, Silvia Pérez Cruz y Javier Colina, uno de los platos fuertes de Pirineos Sur 2019.

Begoña Puértolas, directora, desde este año, del Festival Internacional de las Culuras Pirineos Sur, en el que trabaja desde su primera edición, en 1992, ha visto crecer al público y a la gente de los pueblos del Valle de Tena, el Pirineo oscense y ver la progresiva aceptación de sus sucesivas programaciones.

Puértolas repasa ahora la historia y el presente de una acreditada marca musical que en 1990, cuando “la Diputación Provincial Huesca organizó un festival multidisciplinar con multitud de grandes figuras de la cultura, danza, teatro y música, con muchas sedes, en diferentes poblaciones de Aragón, y con fechas dispersas, que fue la semilla para que en el 92 se retomara la idea con un proyecto nuevo.

Un año antes, el director de entonces de la estación de esquí de Formigal, José Luis González, buscaba un proyecto complementario al invierno. El verano era temporada baja y había que reforzarlo. Entonces hubo una demanda de los hosteleros y empresas del Valle de Tena y querían un evento de referencia a nivel nacional, un evento ambicioso. Lanuza y Sallent eran lugares perfectos, por su gran capacidad hotelera y sus infraestructuras, para fomentar el desarrollo económico y cultural. Los dos primeros años creamos un festival en el que había un equilibrio entre varias disciplinas artísticas, la música era una más de ellas y, además, no estábamos especializados en ningún género. Actuaron, por ejemplo, Luz Casal, Els Comediants o Ketama. Al poco tiempo, nos dimos cuenta que este espacio incitaba a la música, al movimiento. Funcionaba mejor. Nos especializamos porque en nuestro territorio no existían conciertos de músicas del mundo. Fuimos pioneros. Quisimos diferenciarnos para atraer público de entornos urbanos, ya que nadie lo hacía en aquel momento.

EL ESCENARIO FLOTANTE

El escenario flotante es un reclamo turístico muy importante. Sus 600 m2 en el embalse de Lanuza son muy impactantes. Antes de comenzar con el festival, se tenía conocimiento de un escenario muy peculiar en Suiza, en el que se programaba ópera. Se fue allí para verlo y coger ideas, no era flotante pero estaba en el agua. 

El encargado de la construcción fue Julio Luzán, conocido por construir grandes parques temáticos y también la calabaza del ‘Un, dos, tres’. Era un gancho muy importante para nosotros y, por supuesto, no fue fácil realizarlo. Las mayores complicaciones llegaron a la hora conseguir los permisos de la Confederación y su propia fabricación. También fue fundamental la implicación la Asociación de Antiguos Vecinos de Lanuza, que vieron una gran oportunidad para recuperar el pueblo.

LA REACCIÓN DEL PÚBLICO

La belleza es evidente y los artistas que vinieron por primera vez descubrieron un paraje precioso. Los primeros años, tuvimos la suerte de contar con algún periodista nacional especializado en este tipo de eventos, por ejemplo Wagner Pa o Mingus Formentor. Era muy importante que estos perfiles, cuando regresaran a sus ciudades, contaran su experiencia a sus compañeros: un festival con una buena programación musical en un entorno casi idílico. En aquella época no había Internet y la prensa escrita y el boca a boca eran clave. Por supuesto, también tuvimos desde el principio el apoyo de grades periodistas aragoneses, como Gonzalo de la Figuera, Javier Losilla o Luis Lles. Luego, con el paso del tiempo, el prestigio fue creciendo. También fue muy relevante el papel que jugó el público francés. Pau entonces era una de las ciudades de la que más público venía.

EL SALTO

En los primeros años disponíamos de un presupuesto importante. Para esto fue fundamental el apoyo de Ibercaja, el programa transfronterizo Interreg y el Gobierno de Aragón. De esa manera pudimos traer desde el comienzo a las figuras más importantes de la world music. Además, en Aragón empezaron a surgir empresas que trabajaban en ese sector y apostamos por ellos.

Hubo un momento en el que comenzamos a programar secciones temáticas. En el 98 nos centramos en Cuba y trajimos a Compay Segundo y toda la escena aquella puntera. Fue un tremendo éxito. Además, coincidió con la eclosión de los sonidos del mundo. En ese momento, el festival se asentó.

Lo más importante ha sido crear una imagen, para que la gente descubra nuevas grupos y confíe en nosotros aunque no los conozca.

MÚSICAS DE RAÍZ

Como concepto ya está un poco superado, se han difuminado las fronteras. Eran músicas que no se escuchaban, ahora la globalización ha permitido que todo el mundo pueda compartir sus culturas. Luego está la migración, que ha provocado que a los países de occidente nos lleguen sus costumbres y sus músicas. Todos nos influenciamos de todo. La música ya es global. Pirineos Sur no quiere lo exótico, quiere traer lo que la gente joven está haciendo por todo el mundo, venga de donde venga. Por ejemplo, Rumbo Tumba, que trae música andina pasada por la música electrónica. Y es un artista que encajaría en festivales de electrónica, por ejemplo. Pero no hay que olvidar que Pirineos Sur aporta la experiencia de disfrutar de la música en un entorno natural espectacular sin multitudes. Aquí puedes elegir unos conciertos, una exposición y una comida en los mercados del mundo y te vuelves a casa. Eso no lo tienen otros festivales. Estamos en el mundo rural, y queremos que la gente de la ciudad disfrute de ello.

2019

En los noventa el público de festival era joven. Nuestros padres, por desgracia, han tenido que trabajar para vivir y tenían menos ocio. La siguiente generación ya éramos consumidores de cultura y eso lo hemos inculcado en nuestros hijos. Antes no era común ver a niños en eventos así, ahora es totalmente normal. A partir del 2000 los festivales decidieron apostar por el público familiar y nosotros también. Así los niños pueden estar por la noche con sus padres y descubrir música distinta a la de la tele o radio. Para atraer a este público se creó el concepto de una programación de día, que incluye circos, pasacalles, talleres musicales, de danza… Todo lo que se dirige a las familias funciona muy bien. Y están todo el día.

Este año vamos a apostar por la naturaleza. Hemos preparado cuatro conciertos en la montaña para los fines de semana, en los que para llegar habrá que hacer un paseo de entre 30 y 50 minutos. Y en Larrés, está la exposición de Vuelta al Cuaderno. Yo creo que en general han mejorado las infraestructuras y, sobre todo, ha abierto la mente de la gente. 

En Lanuza, la noche de clausura, tengo muchas ganas de ver a  Martirio con Chano Domínguez homenajeando a Bola de Nieve. Va a ser muy bonito. Es la primera vez que Martirio se sube a ese escenario. Y también a Silvia Pérez Cruz con Toquinho, que nunca había actuado aquí. En Sallent, Arat Kilo, con Mamani Keita y Mike Ladd. La fusión de todas sus músicas es algo que va a ser fantástico".

 

 
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